PALMA DE CERA DEL QUINDÍO

(Xeroxilon quindiuense)

A la palma del Quindío

le conté mi sueño un día.

Era la palma, era,

era la palma de cera,

la palmera,

la palma del sueño mío.

Cohete que sube al cielo y estalla en el estrellío.

Y cuando pasan los vientos

la palma se vuelve al río…

Oíd el río del aire,

el río…, la palma del niño mío.

Aquí la palpo guardada,

aquí en el pecho,

al lado izquierdo del alma 

en donde llevo el Quindío.

Luis Vidales.

Palmas del Parque de la Independecia en Bogotá. 2016      
Palmas del Museo del Chicó en Bogotá. 2016

Las palmas de cera fueron descritas por primera vez por José Celestino Mutis, Alexander von Humboldt y Aimé Bonpland desde finales el siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. Se escribió sobre gigantescas palmeras de gran belleza, las más altas vistas hasta entonces, que crecían en zonas montañosas por encima de los 2000 metros sobre el nivel del mar, de las cuales se sacaba una cera que servía como combustible y cuyos troncos eran usados para la construcción de casas y de cercados.

Valle del Cocora 1991.
Valle del Cocora 1991.

En el corazón del Quindío, se encuentra el Valle del Cocora, donde todavía sobreviven centenares de palmas de cera. Los bosques exuberantes de siglos pasados han desaparecido a causa de la deforestación, y han disminuido el número de individuos como las posibilidades de reproducción de manera natural. Asimismo, especies animales como el osos de anteojos y el loro orejiamarillo que tienen su nicho ecológico asociado con las palmas de cera están desapareciendo.

Palmas del Valle del Cocora. 1991

“La adopción de la palma de cera como emblema se debió a una propuesta de Armando Dugand, entonces director del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia y reconocido especialista en palmas, quien en julio de 1949 la propuso como tal al comité organizador del Tercer Congreso Suramericano de Botánica. Este comité estaba presidido por Enrique Pérez Arbeláez, el naturalista más destacado del siglo XX en Colombia, fundador del Herbario Nacional Colombiano y del Instituto de Ciencias Naturales y promotor de la publicación de la Flora de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada.”(Revista Credencial Historia 139)

Palmas del Valle del Cocora. 1991

“En una documentada exposición de motivos, Dugand destacó la palma de cera como un verdadero patrimonio estético de la nación y como una de las notabilidades florísticas más típicas de la vegetación colombiana, no sólo por ser un elemento destacado y característico del paisaje andino, sino por la cera que produce, por lo extraordinario de su hábitat, que se sale ampliamente de los límites geográfico-altidudinales comunes en la familia de las palmas, además de ser la más hermosa y más desarrollada dentro del género, puesto que puede superar los 50 metros de altura.”(Revista Credencial Historia 139)

Palmas del Valle del Cocora. 1991

REPUBLICA DE COLOMBIA CONGRESO NACIONAL LEY 61 DE 1985
Por la cual se adopta la palma de cera (ceroxylom quindiuense) como árbol nacional.
EL CONGRESO DE COLOMBIA, DECRETA:


Artículo 1.- Declárase como árbol nacional y símbolo patrio de Colombia a la especie de palma científicamente llamado ceroxylom quindiuense y comúnmente denominada palma de cera. Artículo 2.- Facúltase al Gobierno Nacional para que con estricta sujeción a los planes y programas de desarrollo, realice las operaciones presupuestales correspondientes, contrate los empréstitos y celebre los contratos necesarios con el fin de adquirir terrenos, que no sean baldíos de la nación, en la Cordillera Central, para constituir uno o varios parques nacionales o santuarios de flora a fin de proteger el símbolo patrio y mantenerlo en su hábitat natural. Artículo 3.- Prohíbese la tala de la palma de cera bajo sanción penal aplicable en forma de multa, convertible en arresto, en beneficio del municipio donde se haya cometido la infracción de conformidad con el Decreto - Ley 2811 de 1974.

Pueblo de la zona andina colombiana en domingo de ramos. 1991

Una costumbre del siglo XX que casi lleva a la extinción a la Palma de Cera del Quindío fue su uso ceremonial en el Domingo de Ramos. Para obtener el ramo,  se corta el cogollo de la palma en su punto de crecimiento. Dado que este tarda un año en formarse, las palmas detienen su crecimiento; el corte constante las mantiene en estado de atrofia y las lleva a la muerte.

Valle del Cocora. 1991

Siglos de deforestación y de transformación del paisaje para agricultura y ganadería están dejando sin habitat a las palmas de cera.

Ahora en pleno siglo XXI una nueva amenaza se suma al futuro de la Pama de Cera: La minería del oro.

En Bogota, es posible apreciar ejemplares de la Palma de Cera del Quindio, en el Parque de la Independencia, el Museo del Chico y en el Jardín Botánico José Celestino Mutis.

Palmas de Cera del Quindío. Parque de la Independencia de Bogotá. 2016.
Palmas del Museo del Chicó en Bogotá. 2016